
El calor extremo amenaza cada vez más a los adultos mayores
El aumento de las temperaturas provocado por el cambio climático podría colocar a millones de adultos mayores en una situación de riesgo ante episodios de calor extremo, debido a que con el envejecimiento disminuye la capacidad del organismo para regular su temperatura.
Un estudio publicado en The Lancet Planetary Health advierte que, si el calentamiento global alcanza los 1.5 grados Celsius respecto a los niveles preindustriales, alrededor del 22% de las personas mayores estarían expuestas al menos un mes al año a condiciones de calor consideradas peligrosas. Esto representaría aproximadamente 290 millones de personas en riesgo.
La investigación, encabezada por Qinqin Kong, de la Universidad de Stanford, analiza el llamado “estrés térmico incompensable”, una condición en la que el cuerpo pierde la capacidad de enfriarse adecuadamente y que puede provocar complicaciones graves e incluso la muerte.
El impacto no sería uniforme. Entre las regiones que enfrentarían mayores riesgos se encuentran el sur y sudeste de Asia, el este de China y el Golfo Pérsico, zonas donde las altas temperaturas podrían combinarse con elevados niveles de humedad y dificultar todavía más la capacidad del organismo para disipar el calor.
El estudio señala además que, conforme aumente la temperatura global, el problema podría extenderse a una mayor proporción de la población. Con un calentamiento de cuatro grados, los adultos mayores experimentarían niveles de estrés térmico que actualmente afectan principalmente a personas más jóvenes.
Los investigadores advierten que las consecuencias podrían ir más allá de la salud. El incremento de las temperaturas podría modificar estilos de vida, actividades laborales y agrícolas, impulsar desplazamientos hacia regiones más frescas y aumentar la demanda de sistemas de refrigeración, lo que obligaría a fortalecer las redes eléctricas y la infraestructura urbana.
Ante este escenario, los especialistas plantean reforzar las estrategias de adaptación al cambio climático, mejorar la infraestructura y desarrollar planes específicos para proteger a los sectores más vulnerables, particularmente a las personas mayores.
El fenómeno ya muestra efectos concretos. En España, por ejemplo, el calor extremo de este verano ha sido asociado con miles de muertes, principalmente entre personas mayores y otros grupos vulnerables.
Información: El País
Fotografía: El Imparcial



