
Rumbo al Mundial 2026, Congreso llama a coordinación
La Copa Mundial de Futbol 2026, que será organizada por México, Estados Unidos y Canadá, representa no solo el evento deportivo más relevante de la década para nuestro país, sino también una oportunidad estratégica para detonar inversión, turismo y proyección internacional. El 25 de septiembre de 2025, la FIFA presentó oficialmente a las tres mascotas que simbolizarán el espíritu trinacional del torneo: “Maple”, el alce en representación de Canadá; “Clutch”, el águila de Estados Unidos; y “Zayu”, el jaguar que porta los colores de México. Cada personaje incorpora elementos naturales y culturales de su nación, y formará parte central de la campaña de promoción global que acompañará el desarrollo del Mundial.
Las ciudades de México, Guadalajara y Monterrey fueron designadas como sedes principales para albergar los partidos inaugurales y las primeras fases del campeonato, con lo cual se prevé una afluencia sin precedentes de visitantes nacionales y extranjeros. Estimaciones preliminares proyectan una derrama económica superior a los 3 mil millones de pesos, cifra que podría incrementarse conforme se integren nuevas actividades vinculadas al sector hotelero, restaurantero, comercial y de entretenimiento.
Frente a la magnitud del evento, la coordinación institucional será la clave del éxito. En entrevista con ADN Opinión, el diputado Omar García Loria destacó la necesidad de instalar mesas de trabajo legislativo que permitan articular acciones conjuntas entre gobiernos locales y federales en materia de movilidad, seguridad, atención turística e infraestructura urbana. Subrayó que los Congresos deben acompañar este proceso con responsabilidad, mediante la aprobación de presupuestos, la supervisión de obras y el diseño de marcos jurídicos que garanticen un desarrollo urbano ordenado.
García Loria enfatizó que la prioridad debe centrarse en construir una ciudad funcional y segura, con transporte eficiente, infraestructura moderna y servicios públicos confiables, de manera que tanto visitantes como habitantes puedan disfrutar de un entorno digno durante la justa deportiva. Más allá de lo futbolístico, afirmó, el Mundial 2026 representa una oportunidad histórica para demostrar la capacidad institucional de la capital y consolidarla como referente global.
El reto está planteado: no se trata solo de organizar partidos, sino de proyectar a México ante el mundo como un país preparado, hospitalario y con visión de futuro.
Información: ADN Opinión / El Economista
Fotografía: Archivo



