
Petroleras árabes reconfiguran exportaciones de crudo
El cierre del estrecho de Ormuz y la escalada del conflicto en Medio Oriente han llevado a los países del Golfo a buscar rutas alternas para exportar petróleo y gas, ante el colapso parcial de una de las vías marítimas más importantes del mundo para el comercio energético.
Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irak e Irán han comenzado a depender de oleoductos terrestres, corredores ferroviarios y transporte por carretera para intentar mantener el flujo de hidrocarburos hacia Asia y Europa. Sin embargo, especialistas advierten que estas alternativas tienen capacidad limitada y costos mucho más elevados.
Arabia Saudita ha reforzado el uso de su oleoducto Este-Oeste hacia el mar Rojo, mientras Emiratos utiliza el ducto Habshan-Fuyaira para sacar parte de su producción fuera del Golfo Pérsico. Irak, por su parte, analiza nuevos proyectos hacia Turquía y Siria, aunque tardarían años en operar plenamente.
La crisis ha provocado un fuerte aumento en los precios internacionales del crudo. El barril de Brent superó los 110 dólares en semanas recientes, mientras la Agencia Internacional de Energía y diversas economías han comenzado a liberar reservas estratégicas para evitar desabasto y presiones inflacionarias mayores.
En paralelo, la tensión política en la región continúa creciendo. Emiratos Árabes Unidos incluso anunció su salida de la OPEP tras casi seis décadas, marcando diferencias con otras monarquías del Golfo y profundizando la incertidumbre sobre la coordinación energética regional.
Analistas internacionales consideran que, aunque las nuevas rutas logísticas pueden amortiguar parcialmente el impacto, ninguna tiene actualmente la capacidad suficiente para sustituir el volumen que normalmente atraviesa el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo comercializado a nivel mundial.
Información: El País
Fotografía: Anadolu Ajansi



