
Cozumel no puede convertirse en un destino caro para el turista y pobre para quienes aquí vivimos.
- Alejandra Cerón Grajales
Hay una señal que Quintana Roo no puede ignorar.
Para 2027 se plantea aumentar 35.8% el Derecho de No Residente, pasando de $983 a $1,334.80 pesos por visitante. Sumado al incremento aplicado en 2026, el aumento acumulado sería cercano al 55% en apenas dos años.
Y mientras se encarece llegar a México, ¿qué estamos haciendo para que el turista quiera seguir viniendo?
Porque el turista compara.
Compara precios.
Compara conectividad.
Compara servicios.
Compara seguridad.
Compara limpieza.
Compara infraestructura.
Y compara destinos.
Y Cozumel compite todos los días con el mundo.
Este no es el momento de encarecer más el viaje a México. Y no lo es por tres razones muy concretas que hoy ya están golpeando al Caribe Mexicano.
Primero, el costo del boleto aéreo ha aumentado de manera considerable, lo que de por sí ya presiona la decisión de viaje. Segundo, el sargazo continúa siendo un factor que nos pone en clara desventaja competitiva frente a otros destinos del Caribe que no enfrentan esta problemática con la misma intensidad. Tercero, si a un boleto más caro y a un destino que lucha contra el sargazo le sumamos un impuesto de ingreso 55% más alto en dos años, el mensaje que enviamos al mercado internacional es que queremos menos visitantes, no más.
No podemos pensar que el visitante va a pagar cada vez más mientras encuentra una isla con problemas de agua, saneamiento, servicios públicos, infraestructura y promoción turística.
La propia estadística oficial muestra que la ocupación hotelera de Cozumel cayó de 71.13% a 69.44% entre enero-julio de 2025 y el mismo periodo de 2026.
No significa que mañana el turismo vaya a desaparecer.
Pero sí significa que hay señales que deben atenderse antes de que se conviertan en una crisis.
Porque cuando llega menos turismo, no pierde únicamente un hotel.
Pierde el taxista.
Pierde el restaurante.
Pierde el pequeño comerciante.
Pierde el guía.
Pierde el prestador de servicios náuticos.
Pierde el artesano.
Pierde el trabajador.
Pierde la familia que vive de las propinas.
Y termina perdiendo toda la comunidad.
Por eso la pregunta para los gobiernos no debe ser solamente:
¿Cuánto más podemos cobrar?
La pregunta verdaderamente importante es:
¿Dónde está regresando cada peso que se obtiene de una isla que genera tanta riqueza turística?
El propio sector empresarial está pidiendo que una parte del DNR se destine de manera transparente y permanente a promoción turística, conectividad y competitividad.
Y en Cozumel la discusión debe ser todavía más profunda:
¿Cuánto genera la isla?
¿Cuánto permanece en la isla?
¿Quién decide sobre esos recursos?
¿En qué se gastan?
¿Cuáles son los resultados?
¿Y quién rinde cuentas a los cozumeleños?
Se trata de exigir algo mucho más elemental:
Cozumel tiene algo que muchos destinos quisieran tener: naturaleza, arrecifes, cultura, historia, ubicación estratégica y reconocimiento internacional.
Lo verdaderamente peligroso sería tenerlo todo y terminar perdiendo competitividad por decisiones que no consideran el costo acumulado para el destino.
No se trata de estar contra los impuestos ni contra el gobierno.
Se trata de exigir algo mucho más elemental:
QUE EL TURISMO QUE GENERA RIQUEZA TAMBIÉN GENERE BIENESTAR PARA QUIENES VIVEN AQUÍ.
Por ello, es indispensable que el Gobierno del Estado, junto con senadores y diputados federales y estatales de Quintana Roo, se reúnan de manera urgente, realicen un análisis técnico, económico y de competitividad del impacto acumulado de estos incrementos, y presenten una postura unificada y con datos ante el Gobierno Federal. Cozumel no puede ser espectador de decisiones que afectan directamente su viabilidad turística. Debe ser parte de la mesa donde se decide su futuro.
Cozumel no necesita discursos.
Necesita transparencia, inversión, servicios, promoción, infraestructura y resultados medibles.
Porque una isla turística no quiebra solamente cuando deja de llegar el turista.
También empieza a quebrarse cuando deja de cuidar aquello que hacía que el turista quisiera regresar.
Cozumel merece saber cuánto genera, cuánto recibe y en qué se gasta.
La discusión apenas comienza….
Secretaria de gestión social en el comité municipal del PRI en Cozumel.


