Mundo

Día Internacional del Multilateralismo y la Diplomacia para la Paz: Una apuesta por la cooperación frente al conflicto

Cada 24 de abril, el mundo conmemora el Día Internacional del Multilateralismo y la Diplomacia para la Paz, una fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2018 mediante la resolución A/RES/73/127. Esta jornada subraya la importancia de la cooperación internacional, la solución pacífica de controversias y el fortalecimiento del orden jurídico global para alcanzar la paz y enfrentar los desafíos comunes de la humanidad. En un contexto global marcado por tensiones geopolíticas, crisis humanitarias, cambio climático, inseguridad alimentaria y conflictos armados prolongados, el multilateralismo no es solo un ideal deseable, sino una necesidad urgente.

El concepto de multilateralismo implica que los Estados cooperen y tomen decisiones colectivas sobre la base de normas compartidas y principios jurídicos comunes. Lejos de tratarse de un modelo nuevo, ha sido un pilar del sistema internacional desde la creación de la Sociedad de Naciones en 1919 y, posteriormente, de la Organización de las Naciones Unidas en 1945. La ONU ha reiterado que solo a través de esfuerzos conjuntos es posible alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), erradicar la pobreza, proteger los ecosistemas y garantizar el respeto a los derechos humanos. La Agenda 2030, adoptada por unanimidad por los Estados miembros en 2015, traza una hoja de ruta que solo puede cumplirse mediante una colaboración internacional sólida, inclusiva y eficaz.

La resolución A/RES/70/31, adoptada previamente en 2015, titulada “La diplomacia para la paz”, advierte sobre la urgencia de recurrir a la mediación, el diálogo y la diplomacia preventiva como mecanismos para evitar la escalada de conflictos y promover la estabilidad. En un mundo donde más de 114 millones de personas están desplazadas por la violencia y la persecución. Según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, esta orientación no solo es válida, sino apremiante. Las crisis en Ucrania, Palestina, Yemen, Sudán o Myanmar evidencian los límites de la acción unilateral y la necesidad de abrir espacios multilaterales para la concertación, la asistencia técnica y la observación internacional.

El secretario general de la ONU ha insistido en la necesidad de construir una arquitectura multilateral moderna, interconectada y representativa. Según Guterres, el multilateralismo debe trascender la diplomacia interestatal y abrirse a la participación de la sociedad civil, el sector privado, la academia y las juventudes. Este enfoque más horizontal y menos excluyente permitiría que las decisiones globales reflejen mejor la pluralidad de voces e intereses, particularmente de los países en desarrollo que históricamente han sido marginados de los espacios de poder internacional. La diplomacia para la paz debe orientarse a crear condiciones estructurales de equidad, justicia y sostenibilidad.

En contraste con estos principios, el Gobierno de México ha sido señalado por su falta de compromiso con el multilateralismo tras los recientes hallazgos en el Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco, donde fueron localizados restos humanos y evidencias de incineración posiblemente vinculados a desapariciones forzadas. Ante la gravedad de los hechos, miembros de la oposición en el Senado propusieron solicitar a la titular del Ejecutivo Federal que suscribiera un acuerdo con la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) con el objetivo de integrar un grupo de investigación interdisciplinario independiente, que brindara asistencia técnica con perspectiva de derechos humanos.

La propuesta, impulsada principalmente por legisladores de oposición, fue obstruida por la mayoría oficialista conformada por Morena y sus aliados, quienes abandonaron la sesión para romper el quórum y, posteriormente, votaron en contra de considerarla de urgente resolución. Este hecho ha sido ampliamente criticado por organismos de derechos humanos y actores de la sociedad civil, quienes lo interpretan como un acto de opacidad institucional y una negativa explícita a la cooperación internacional en un caso que requiere la más alta transparencia y rendición de cuentas. La CIDH, por su parte, ha reiterado su disposición a colaborar y ha instado al Estado mexicano a garantizar justicia y verdad en este caso.

En un país marcado por la violencia estructural y las desapariciones forzadas, negar la intervención de mecanismos multilaterales no solo desacredita el compromiso democrático, sino que envía un mensaje de desdén hacia las víctimas. Permitir la asistencia internacional representa no una cesión de soberanía, sino un ejercicio de responsabilidad compartida en la búsqueda de justicia y reparación. El Día Internacional del Multilateralismo y la Diplomacia para la Paz debería ser una oportunidad para reafirmar ese compromiso, no para negarlo. En definitiva, frente a la polarización política, la impunidad y la fragmentación, el multilateralismo es un camino indispensable para fortalecer la paz, la justicia y la confianza ciudadana en las instituciones democráticas.

Información: ONU / Senado de la República

Fotografia: CLGNoticias

Comentarios

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba