
La infame persecución de Alito
¿Quién persigue a Alito? Persiguen a Alito quienes no tienen las manos limpias: los que han hecho de la mentira su escudo y del abuso su espada, que se presentan como jueces justos mientras esconden bajo la mesa los contratos irregulares, los favores pagados con dinero público y las alianzas que nunca se atreverían a confesar. Pretenden señalar con dedo acusador mientras su propio historial está marcado por la corrupción y el engaño. No buscan justicia, buscan venganza; no quieren transparencia, quieren eliminar a quien no se doblega ante su voluntad.
¿Quién persigue a Alito? Persiguen a Alito quienes pactan con las estructuras ilícitas de poder y se anidan en las instituciones de gobierno: esos que se visten de autoridad, pero, en la sombra, cierran tratos con los peores rostros de la ilegalidad. Han convertido oficinas públicas en fortalezas para proteger intereses turbios y han hecho de la ley una herramienta a su servicio. Desde esas alturas, donde las decisiones deberían ser limpias y en favor del pueblo, tejen complicidades que contaminan todo lo que tocan, y cuando alguien amenaza con desenmascararlos, activan toda su maquinaria de persecución.
¿Quién persigue a Alito? Persiguen a Alito quienes pretenden destruir la República y mermar las instituciones nobles de la nación y su patrimonio: los que, incapaces de convencer por las ideas, intentan someter por el miedo. Minan la confianza ciudadana, socavan los cimientos de la democracia y se apropian del legado de generaciones para moldearlo a su antojo. No les basta con ganar elecciones fraudulentas, quieren reescribir las reglas, arrasar con los contrapesos y quedarse con lo que pertenece a todos. Y saben que, para lograrlo, deben callar las voces libres, como la de Alito.
¿Por qué persiguen a Alito?
¿Quién teme a Alito? Persiguen a Alito porque defiende la patria con la fuerza de un juramento inquebrantable. Su voz ha sido trinchera contra los intentos de someter la soberanía nacional a intereses mezquinos; su palabra ha sido barrera frente a quienes atropellan las libertades. Alito sabe que la nación no es botín, sino herencia, y que protegerla exige más que discursos: exige carácter, memoria histórica y un compromiso que no se compra ni se alquila.
¿Quién teme a Alito? Persiguen a Alito porque sostiene en alto las instituciones y la legalidad cuando otros las usan como armas de revancha. No dobla la espalda ni agacha la mirada ante la arbitrariedad. Entiende que sin Estado de derecho no hay República, y que sin República no hay libertad. Ha demostrado que se puede ser firme sin ser tirano, y que se puede tener poder sin corromper la justicia. Por eso quienes desean controlar todo le ven como una amenaza: porque él demuestra que el poder también puede ejercerse con decencia.
¿Quién teme a Alito? Persiguen a Alito porque su congruencia, arrojo, valentía e inteligencia incomodan a quienes viven de la manipulación. No se deja seducir por la comodidad del silencio ni por la tentación del cálculo político. Su civismo no es de ocasión, sino convicción; su liderazgo no es prestado, sino ganado en las batallas de ideas y en el respeto a su palabra. Alito no está en la política para rendirse ni para simular: está para defender lo que es justo, aunque le cueste todo. Y eso, para sus enemigos, es imperdonable.
No podrán silenciarlo
¿Quién pretende callar a Alito? Persiguen a Alito porque su voz no les pertenece y jamás podrán comprarla. Creen que acallando a un hombre se apaga una causa, pero se equivocan: cada golpe que le dan, cada mentira que inventan, cada trampa que tienden solo aviva la fuerza de su ejemplo. No han entendido que su lucha no es por él mismo, sino por todos nosotros por México; que su causa no es personal, sino nacional.
¿Quién pretende callar a Alito? Persiguen a Alito porque su valor expone la cobardía de sus adversarios. Él camina de frente, da la cara, sostiene la mirada. No se esconde tras expedientes amañados ni detrás de la sombra de un cargo: se presenta ante el pueblo con la transparencia de quien no teme la verdad. Y esa claridad les aterra, porque derrumba las mentiras con las que han querido gobernar.
¿Quién pretende callar a Alito? Persiguen a Alito porque no han comprendido que no está solo. Quienes militamos en el PRI y millones de mexicanos, lo defenderemos como defendemos la patria, como defendemos a México, como defendemos nuestro legado. Su causa es nuestra causa; su voz, nuestra voz; su destino, el destino de nuestra nación. Y desde aquí les decimos: no pasarán. No podrán destruir lo que está sostenido por millones de voluntades libres. Mientras haya un solo ciudadano de pie, mientras exista un corazón latiendo por la justicia, Alito seguirá luchando… y nosotros con él.
*Director general de la Escuela de Cuadros



