
Fracaso gubernamental profundiza la recesión y agrava la crisis nacional
En un contexto nacional marcado por la incertidumbre económica, la inseguridad y la desconfianza en las instituciones, el Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Alejandro Moreno, señaló con firmeza que el país atraviesa una recesión cuyas causas no se limitan a factores externos, sino que han sido profundamente agravadas por las políticas fallidas del actual gobierno federal encabezado por Morena. Lejos de brindar soluciones, su actuación ha deteriorado la calidad de vida de millones de familias mexicanas, afectando gravemente el empleo, la inversión y la paz pública.
Alejandro Moreno subrayó que mientras el grueso de la población enfrenta los estragos de una economía estancada, son unos cuantos los que se han beneficiado al amparo del poder. “Hay grupos cercanos al régimen que florecen en medio de la crisis, recibiendo contratos e inversiones bajo esquemas opacos, mientras el ciudadano común batalla con la inflación, la falta de empleo y el encarecimiento de los productos básicos”, afirmó.
A pesar de que el entorno internacional presenta desafíos que inciden en la economía global —como las tensiones geopolíticas, las disrupciones en las cadenas de suministro y las políticas económicas de potencias como Estados Unidos—, el dirigente nacional priista fue claro al señalar que las decisiones equivocadas de Morena han convertido una crisis manejable en un desastre nacional. “México no tenía por qué estar en esta situación. Lo que era una tormenta transitoria, se ha convertido en un naufragio por culpa de la incompetencia y la improvisación”, aseveró.
El deterioro del Estado de Derecho, la falta de certidumbre jurídica y el desmantelamiento de instituciones claves para el desarrollo económico y la democracia han generado un entorno hostil que inhibe la inversión y ahuyenta el talento. Las cifras son contundentes: miles de empresas han cerrado, millones de mexicanos han perdido su fuente de ingresos y el país ha dejado de ser un destino atractivo para el capital nacional y extranjero.
Alejandro Moreno enfatizó que no se trata únicamente de un problema económico. Se trata de una cadena de consecuencias que afecta la vida cotidiana de las personas. Cada empresa que cierra representa familias que se quedan sin sustento. Cada peso que no se invierte significa una escuela que no se construye, un hospital que no se equipa, una comunidad que se queda atrás. La ineficacia gubernamental no solo se mide en cifras, sino en vidas truncadas y oportunidades perdidas.
A esto se suma un fenómeno aún más preocupante: el crecimiento de la violencia en gran parte del territorio nacional. Con una estrategia de seguridad inexistente y una narrativa oficial que se niega a reconocer el problema, los ciudadanos viven con miedo, sin saber si sus hijos regresarán con bien a casa o si su negocio podrá abrir al día siguiente. Es un país que pierde el rumbo mientras se insiste en el discurso triunfalista que nada tiene que ver con la realidad que se vive en las calles.
Por ello, el Presidente del PRI hizo un llamado urgente a la responsabilidad. “El tiempo para actuar es ahora. No podemos seguir esperando a que las consecuencias sean irreversibles. Es necesario un cambio de rumbo que devuelva la confianza a los ciudadanos, que recupere la economía, que garantice seguridad y que restablezca el Estado de Derecho. México merece más que esta administración fallida”, concluyó.



